Con la intervención del cinematógrafo a finales del siglo pasado, la película se convirtió en el principal medio de grabación y almacenamiento de imágenes en movimiento. A pesar de la irrupción de la televisión en la sociedad norteamericana durante los años 50 y de los diversos formatos de grabación magnética sobre cinta de vídeo desarrollados desde entonces, el celuloide no fue sustituído de forma masiva en el ámbito televisivo hasta los años 70, con los formatos B y C y definitivamente, con la llegada de los magnetoscopios Betacam y MII durante la década de los 80.
La transición de los años 70 a la actualidad, hasta llegar a la era de la imagen digital, ha estado caracterizada por una evolución imparable con todo tipo de medios de almacenamiento: cinta magnética de diferentes tamaños y formatos; discos magnéticos; discos ópticos etc. En la actualidad estamos asistiendo a un proceso de paulatina desaparición de la cinta magnética, que está siendo sustituída por el disco duro magnético, como probable paso intermedio a otros sistemas que están siendo investigados en estos momentos.
Por otro lado, los continuos avances tecnológicos habidos durante las dos últimas décadas en el ámbito digital, han ido revolucionando los diferentes procesos de la postproducción, lográndose resultados cada vez más sofisticados y transformando radicalmente los mundos de la publicidad audiovisual, la animación y la producción televisiva y cinematográfica.
La postproducción engloba todas las tareas efectuadas con la señal de vídeo con posterioridad a su grabación, o sea, despues de la producción. Son procesos generalmente encaminados a mejorar y hacer más atractivo el producto final, y se integran desde la edición y la mezcla de imágenes, a la superposición de diferentes elementos en una misma frecuencia. o sea, la composición, pasando por la elaboración de complicados efectos que pueden suponer la creación e inclusión de rótulos, gráficos y animaciones en tres dimensiones.
El uso de la compresión de vídeo ha dado paso a una verdadera invasión informática en todos los campos de la producción y la postproducción televisiva, empezándose a utilizar videoservidores dotados de gran capacidad de almacenamiento. Los informativos ejercen una gran influencia en estas tendencias de edición, que se dirigen hacia sistemas no lineales igual que en el cine, los cuales son más rápidos y eficaces.
También la fase de la transmisión televisiva se ha visto afectada por la revolución digital, siendo ya una realidad la televisión digital por satélite y estando en desarrollo la televisión por cable y la televisión digital herziana, con la resolución actual o en alta definición, además de las nuevas posibilidades que brindará la interactividad y el acceso a la Internet.
En todo este contexto, la postproducción pasó en la última década de efectuarse en complejas salas llenas de equipos analógicos específicos para cada tarea, a elaborarse en salas similares pero con sistemas digitales que hicieron posibles efectos mucho más ambiciosos. El siguiente paso ha venido de la mano de la informática, con los sistemas de postproducción digital, que hacen disponible en un mismo terminal de ordenador, tareas tales como la edición, composición, creación de gráficos y títulos, tratamiento de la imagen, efectos especiales e incluso la animación. En la actualidad, el avance en el hardware y el software que gestionan las imágenes ha sido tal, que se está logrando hacer realizable prácticamente cualquier proyecto.
El nuevo lenguaje audiovisual, es sin duda alguna, digital, y en él ya casi no existe la palabra imposible. Las únicas limitaciones son las que establezca la creatividad del realizador.
Compresión y almacenamiento
Uno de los factores decisivos en la desaparición de la cinta magnética y su progresiva sustitución por el soporte de disco es la aparición de los sistemas de compresión. El uso generalizado de éstos permite a los ordenadores almacenar importantes cantidades de información, lo que ha facilitado su introducción en las salas de edición y postproducción.
La compresión digital se basa en el hecho de que la información presente en las imágenes es bastante redundante. Los sistemas de compresión utilizan algoritmos matemáticos para eliminar la redundancia estática, la de la propia imagen, y la redundancia dinámica, que se basa en que muchas veces la diferencia de información entre una imagen y la siguiente es casi nula.
La característica fundamental de la compresión es el nivel de la misma: cuanta más información se elimina, es necesaria una menor capacidad de almacenamiento en el caso de los sistemas de grabación, y un menor ancho de banda en el caso de la transmisión, bien sea analógica o digital, aunque se pierda mucha calidad.
Actualmente se utilizan distintos magnetoscopios de grabación digital. Hay varios formatos de grabación en componentes digitales con diferentes niveles de compresión: Betacam Digital, Betacam SX, DVCPRO, D6 para vídeo en alta definición, D5 y D1 sin compresión etc. Por otro lado prácticamente han desaparecido el D2 y el D3.
Pero el almacenamiento en disco tiene grandes ventajas respecto de la cinta magnética, debido a que el acceso a las imágenes puede ser aleatorio y casi instantáneo, como se verá más adelante. Se está trabajando con discos duros magnéticos de gran capacidad y con sistemas en cascada de discos puestos en paralelo (arrays) de tal forma que cuando se graba un frame puede haber información de ese cuadro en varios discos a la vez, con el fin de que puedan descargarla posteriormente en el mismo momento para trabajar prácticamente en tiempo real.
Es tecnología fiable, con rápidos tiempos de acceso, pero el problema de los soportes magnéticos es que su vida está limitada a una diez años. Se sigue trabajando en otras posibilidades, como las memorias holográficas, aunque últimamente los fabricantes están perfeccionando el DVD, que en unos años se puede perfilar como el almacenamiento más extendido.
Los servidores de vídeo han sido creados para dar soluciones de búsqueda rápida y aleatoria a la producción. la postproducción y la emisión en las televisiones, que pueden almacenar masivamente en ellos la inmensa cantidad de imágenes e información que tienen. Los videoservidores van a ser sistemas básicos en el campo de los informativos, el grafismo, la edición y la continuidad de cualquier cadena de televisión. También pueden emplearse en la denominada gestión híbrida, que mezcla las operaciones sobre disco duro y sobre cinta magnética y magnetoscopios.
Estos sistemas llegarán a ser el soporte de almacenamiento de cualquier empresa audiovisual, donde cada usuario accederá a las imágenes y datos correspondientes, de acuerdo a los softwares empleados para llevar a cabo cada tarea. Incluso las grabaciones se podrán llevar a cabo directamente al disco duro desde el plató o la cámara.
Edición no lineal
Actualmente cada vez se distingue menos entre el trabajo on-line y off-line. El off-line es la preparación del material para el on-line, lo que en cine se llama "el copión". Se trata de llevar a cabo la edición con imágenes de baja calidad, preparando así los proceso on-line donde se trabaja con la calidad real de las imágenes. El on-line y el off-line han existido siempre, la novedad actual consiste en la elección entre soluciones lineales, no lineales o ambas a la vez, si se desea combinarlas.
La edición off-line ha pasado a ser mayoritariamente no lineal, pues se multiplican las posibilidades creativas y se trabaja más rápido, pero la edición on-line es todavía predominantemente lineal. Tomar la opción lineal implica utilizar aparatos que trabajan en tiempo real: generadores de efectos digitales (DVEs), mezcladores, y magnetoscopios para reproducir o grabar. Los VTRs, debidos a su linealidad, no permiten ir a un fotograma cualquiera instantáneamente.
Con la edición no lineal, tras la digitalización de las imágenes y sonido a usar, se puede acceder a cualquiera de ellas prácticamente de forma instantánea, al tenerlas en el disco duro. Deja de ser necesario avanzar o rebobinar la cinta para llevarla al punto de edición: éste se localiza de forma aleatoria. Y en lugar de estar atados a lo ya editado, como en la edición lineal, se podrá hacer fácilmente todo tipo de cambios en el montaje.
Últimamente, con los avances tecnológicos y el uso en algunos casos de bajos niveles de compresión, la edición no lineal se ha implantado también en los sistemas on-line. El disponer de todas las imágenes digitalizadas en videoservidores, no hace sino reforzar la tendencia al uso de estos equipos.
Así, los sistemas lineales off-line ya prácticamente han desaparecido y es que resulta más interesante y barato equiparse con un MEDIA COMPOSER, un SPEED RAZOR o un PREMIERE, que trabajan mejor que una sala U-Matic, permiten más efectos e incluso en algunos puede trabajar on-line.
Postproducción digital y composición
Por otro lado, los sistemas no linealeshan ido incorporando cada vez más herramientas de manipulación de la imagen. De este modo nacieron los sistemas de postproducción integrados de soporte informático. Son sistemas que permiten trabajar con clips de imagen, frames o píxels, desde el mismo puesto de operación, con un teclado y un lápiz o un ratón y sin necesidad de realizar laboriosas transferencias entre dispositivos.
Los equipos más sofisticados, como FLAME de Discreet Logic o HAL de Quantel, son denominados sistemas de composición y efectos, por las herramientas que incorporan para componer secuencias superponiendo diferentes capas de imagen y reuniendo en un solo sistema, la edición, mezclas, efectos digitales y otras opciones que no incluyen los sistemas lineales: grafismo, filtros, animación 3D, morph, estabilización etc.
También las salas de postproducción convencionales se han perpetuado en el mundo digital, con mezcladores y magnetoscopios que han pasado de ser analógicos a digitales.
Pero integrar los diferentes equipos de una sala en un único sistema digital es un nuevo y práctico enfoque para llevar a cabo el trabajo. Aunque hay softwares capaces de llevar a cabo todo tipo de tareas, hay que resaltar que generalmente se trabaja con sistemas especializados en efectos, pintura o edición, aunque todos ellos integrados en la misma plataforma.
La incorporación de este tipo de máquinas, que pueden ser sensiblemente más baratas que una sala de postproducción, requiere un potente ordenador de proceso muy rápido. Una elección clave para una postproducción digital no lineal es la de si usar un hardware dedicado, es decir, que no podría emplearse en otras tareas que para las que ha sido diseñado por los fabricantes, caso de los equipos Quantel. o decantarse por una plataforma abierta, que suele ser un ordenador Silicon Graphics, especialmente adecuado para trabajar con gráficos. Y hay equipos que trabajan sobre ordenadores de sobremesa, sean PC o MAC con cada vez menores tiempos de procesamiento o render.
También el mundo cinematográfico se ve afectado por los avances en el almacenamiento y procesamiento informático de las imágenes, con sistemas que son capaces de tratar imágenes de altísima resolución y disponen de herramientas específicas para este mercado. Son además necesarios escáners y telecines digitales para convertir la película a archivos digitales y filmadoras, para realizar el proceso inverso.
A pesar de que la irrupción de la informática es la responsable de los grandes cambios producidos en las salas de postproducción, los operadores no necesitan una especial formación en este campo. Los usuarios de sistemas anteriores están acostumbrados a trabajar con imagen en movimiento y en este caso no hay mayor cambio: únicamente deben entender la filosofía no lineal y conocer cómo trabaja cada software, que tendrá una sencilla interfaz de usuario.
Dado que los sistemas integran herramientas diferentes pero relacionadas en una misma plataforma, convergen las profesiones existentes hasta ahora en el campo de la postproducción audiovisual. Donde antes había varios espacios, sala de grafismo, de postproducción, y de 3D, cada una con sus aparatos y su operador, ahora puede haber sólo uno. Se normalizan los instrumentos y ya no es posible distinguir, por el equipamiento, a qué se dedica una sala.
Animación digital
La tecnología digital ha desarrollado también dispositivos dedicados a la animación gráfica, comenzando hace ya quince años con las primeras herramientas de movimiento introducidas en las paletas gráficas, los pioneros sistemas informáticos de grafismo televisivo.
El campo de la animación clásica, los cartoons o dibujos animados en dos dimensiones, se ha beneficiado de sistemas que automatizan labores tediosas como el pintado y tintado informático de los dibujos hechos a mano y posteriormente escaneados, o de las amplias posibilidades que ofrece el ordenador para componer escenas y verlas desde diferentes ángulos.
Los softwares de tres dimensiones son sin duda uno de los campos más evolucionados y divulgados en el área de la animación, con nuevos equipos, más potentes, más rápidos y con nuevos enfoques como en el caso de MAYA, sistema que pretende revolucionar aspectos como el modelado o la animación de personajes virtuales. En este campo, el de los actores virtuales, hay que comentar también el uso de sistemas de captación del movimiento de personas de carne y hueso a través de sensores, para que el sistema aplique, en muchos casos en tiempo real, las mismas acciones al personaje que existe en el ordenador.
Otro campo ampliamente divulgado ha sido la utilización de sistemas 3D para la creación de escenografías o decorados virtuales, por las que se puede desplazar e interaccionar un presentador, gracias al uso de croma-keys de gran calidad, junto a cámaras con sensores, y una correspondencia entre éstas y la cámara virtual que hay dentro del ordenador. En todo esto, y en su aplicación en tiempo real, ha sido muy importante la evolución en potencia y abaratamiento de las plataformas Silicon Graphics.
Los nuevos informativos
Los informativos de televisión están ejerciendo una gran influencia en la implantación de la edición no lineal y de los vídeoservidores. Los canales temáticos de información, esclavizados por la inmediatez de la noticia, necesitan transmitirla en el menor tiempo posible, lo que exige que desde cualquier parte del mundo, la información llegue prácticamente lista para ser emitida y los procesos sean rápidos y fácilmente modificables.
En los comienzos de la información televisiva, la elaboración de cada noticia exigía la participación de un equipo integrado por redactor, cámara, ayudante, técnico de sonido y montador. Más tarde, el periodista ya sólo iba acompañado por el cámara, cuya función concluía al entregar la cinta al montador. Los pasos siguientes han ido encaminados a reducir ese número de personas y que el redactor pueda hacerlo todo.
Los sistemas de producción electrónica de noticias aparecen como sistemas integrados de recepción, almacenamiento, premontaje, supervisión, edición y postproducción de un conjunto de señales constituídas por: textos generados en el terminal de ordenador; imágenes y sonidos recibidos por línea o reproducidos en magnetoscopios, magnetófonos o CDs; títulos, caracteres, gráficos o animaciones generados en otras áreas de la emisora y disponibles en el servidor de vídeo; y voz en off introducida en la edición.
O sea, lo que hacen estos sistemas es gestionar las noticias a través de una gran base de datos que permite escribir textos, recoger información que viene del télex o del fax, y editar las imágenes y los sonidos correspondientes, procedan de donde procedan pero integrados en el videoservidor.
La televisión digital
A lo largo de los dos o tres últimos años, el concepto de televisión digital ha salido de los restringidos círculos de la alta tecnología para convertirse en contenido habitual de los medios de comunicación. La realidad es que, debido a cuestiones de tipo social y político, se ha alcanzado tal grado de vulgarización del término que se está vaciando de contenido y convirtiendo peligrosamente en un lugar común.
La amplitud de significados del concepto "televisión digital" se puede condensar en dos sentidos: por una parte "la emisora de televisión que trabaja en todos los áreas con señal en formato digital" y por otra "las plataformas de difusión de señal de televisión digital". Las habituales informaciones de los medios de comunicación han estado orientadas básicamente a este último sentido. La realidad es que las plataformas ya existentes emiten televisión digital vía satélite, pero son sólo los primeros sistemas de difusión de este tipo de señal.
La próxima implantación de la televisión digital terrestre, y sobre todo la llegada de la televisión por cable, con la bidireccionalidad propia de este sistema, podrá poner al usuario en contacto directo con las emisoras, haciéndose así evidente una interactividad por ahora relativa y basada en el uso de las líneas telefónicas por parte de los decodificadores.
Todo esto hará posible una auténtica revolución social: la llegada del teletrabajo, la tele-escuela, telemedicina y muchas otras actividades a distancia; y con el uso genérico de grandes videoservidores, la posibilidad de la televisión individual a la carta. También el cable posibilitará un acceso mucho más rápido y versátil a Internet.
Futuro
Como se ha visto, la evolución desde la cinta magnética hasta el servidor de vídeo con disco como soporte de almacenamiento, ha abierto las puertas a un gran desarrollo en las distintas áreas de la postproducción. La no linealidad del acceso a las imágenes implica un nuevo enfoque y nuevas posibilidades a la hora de llevar a cabo muchas tareas. En un futuro podemos esperar mayor velocidad de transmisión de datos en las comunicaciones y nuevos sistemas de almacenamiento, con enormes capacidades y bajos precios: por el momento se está trabajando con discos ópticos (sobre todo DVD), memorias RAM, memorias holográficas etc.
Por otro lado la progresiva digitalización de todas las áreas del medio televisivo (a la que aludía el primer sentido del término "televisión digital") como consecuencia de los avances tecnológicos, hará posible que desde la captación de la imagen a la transmisión y recepción en los hogares, sean procesos completamente digitales. Incluso puede que muchos de los personajes y escenas que se vean en las pantallas sean obra completa de la informática.
La rapidez con la que se produzcan todos estos cambios y su dimensión exacta parecen cuestiones tan relacionadas con las estrategias comerciales de los fabricantes como dependientes de los escollos que tenga que salvar la tecnología.