Mi?rcoles, 26 de agosto de 2009

La fotografía es, por lejos, una de las actividades que mejor se adaptaron a la revolución informática digital. Desde la cámara de bolsillo hasta los nuevos equipos profesionales réflex, los usuarios abrazaron de lleno la posibilidad de capturar un momento, sin preocuparse por los rollos o tener la duda de que la foto, revelada, esté oscura o fuera de foco.

Existe una gran oferta de equipos, pensados para diversos presupuestos e intereses. La amplitud de opciones complica a veces, la elección de un modelo, por eso es conveniente tener en cuenta algunos elementos para decidir cuál comprar.


Megapixeles, sí o no

Uno de los elementos distintivos de una cámara es la resolución de las imágenes que captura, medida en megapixeles; es decir, de cuántos millones de puntos de color (pixeles) estará constituida la foto. Aunque en teoría un número mayor debería resultar una mejor imagen, en la práctica esto no necesariamente es así.

La cámara genera la imagen digital usando un sensor que registra la luz ambiente y traduce esas señales eléctricas en pixeles; tiene millones de puntos sensibles en su superficie, y cada uno registra parte de la foto. Pero para producir una misma imagen con mayor resolución los fabricantes no aumentan el tamaño del sensor; lo que hacen es reducir el tamaño de ese punto sensible (también conocido como pixel o elemento). Esto trae aparejado una menor sensibilidad a la luz de cada uno de ellos, y la aparición de ruido en las fotos: puntos con un color distinto del que debería verse, sobre todo en zonas oscuras.

Así que una cámara de 10 megapixeles no necesariamente será dos veces mejor que una de 5 megapixeles; y con 3 o 4 megapixeles ya es suficiente para imprimir una foto con excelente calidad. No obstante, los fabricantes de cámaras han implementado técnicas para corregir estos errores, además de que dejan de vender equipos nuevos con sensores de pocos megapixeles, por lo que no está mal mirar un equipo con más resolución que otro. La mayor cantidad de pixeles, además, ayudará a que se pueda imprimir un detalle de una foto con buena calidad.

 

Lentes y sensores

Así como hay equipos con distintas resoluciones, también existen diferentes tamaños de sensor. Un mayor sensor permite tener pixeles más grandes, que serán más sensibles a la luz, pero es más cara su fabricación. Los sensores de algunas cámaras profesionales son iguales al negativo de film tradicional (conocidos como fotograma ). La mayoría de las réflex digitales usan un formato de sensor conocido como APS. Entre los equipos de bolsillo, muchas usan otro estándar conocido como Cuatro tercios , pero la mayoría utiliza sensores de 1/2,3 o 1/2,5 pulgadas (aproximadamente 6 x 4 mm).

A su vez, el tamaño del sensor y la lente están aparejados. De nuevo, lo conveniente es una lente de mayor diámetro, porque dejará pasar más luz, pero esto aumenta también su peso, costo, y sobre todo su fragilidad.

En general, las compañías tradicionales de fotografía son las que tienen mejores lentes. En las cámaras de bolsillo, sin embargo, no son intercambiables, así que no hay mucho por discutir. Sí hay que mirar el zoom ofrecido.

Olvídense del zoom digital, es un truco de software para agrandar el tamaño de un pixel (una técnica denominada interpolación) y no suma detalle a la fotografía. Lo que vale es el óptico, que sí permite un acercamiento al objeto fotografiado. Tradicionalmente, los equipos digitales ofrecieron un zoom de 3 aumentos (es decir, 3x), pero últimamente han aparecido modelos con mejores teleobjetivos, llegando a 5x o 7x. Aquí, cuanto más, mejor, pero el mayor zoom suele implicar una cámara más gruesa.

 

Estabilización y video

Hay otros elementos importantes, pero son más a gusto del usuario. Por ejemplo, el tamaño de la pantalla LCD, que sea sensible al tacto o que se pueda rotar etc. Y la calidad con que graba video. La mayoría de las cámaras lo hace en el modo VGA (640 x 480 pixeles por cuadro, 30 cuadros por segundo) aunque cada vez más modelos se acercan a una alta definición. Una mayor resolución permitirá lograr videos de mejor calidad, pero también requerirá más espacio de almacenamiento. La enorme mayoría de los equipos de bolsillo usa el formato SD y SDHC (para tarjetas de 4 GB de capacidad o más).

Algunos fabricantes apuestan por una mayor sensibilidad ISO (ASA) de sus equipos, que permite tomar fotos con menor luz. Una cámara de bolsillo trabaja en un rango de 100 a 1600 ISO, aunque hay modelos que llegan a 3200 o 6400 ISO (a menor resolución que la máxima). Esta sensibilidad se ofrece junto a un estabilizador de imagen, que intenta neutralizar el temblor de la mano al sostener la cámara. Sirve para reducir el movimiento en las fotos tomadas con baja velocidad (en un atardecer, sin flash, por ejemplo). La mayoría de las cámaras ofrece un estabilizador óptico; algunas hacen una estabilización por software, recortando los bordes de la imagen, con una efectividad limitada.

Las cámaras brindan modos predefinidos de captura (automático, retrato, paisaje, objeto en movimiento, atardecer), pero no todas permiten configurar la apertura del diafragma y la velocidad de obturación de la cámara, algo valioso para algunos usuarios.

Lo que sí se incluye en un número cada vez mayor de modelos, es la detección automática de rostros y sonrisas. El primer modo intenta poner todas las caras de una foto en foco, y ajusta su sensibilidad para que no queden oscuras; el segundo espera a que la persona retratada sonría para disparar. En general se pueden desactivar, así que su inclusión no molesta, y hasta puede ayudar en una foto compleja. Algunos fabricantes, además, incluyen una herramienta para esconder imperfecciones de la piel.

También hay modelos que resistengolpes y chapuzones de hasta 2 o 3 metros de profundidad, y son capaces de preparar un video en un formato adecuado para YouTube, o etiquetar fotos para clasificarlas mejor, sobre todo si uno planea compartirlas en algún álbum de fotos con amigos y familiares.

 

Tres dimensiones para la fotografía

Hace unos días la compañía Fujifilm, presentó la FinePix Real 3D W1, la primera cámara de bolsillo capaz de tomar fotos en tres dimensiones, gracias a sus dos lentes convergentes y dos sensores sincronizados. Incluso puede registrar video en 3D, ideal para el servicio tridimensional que YouTube presentó en estos días.

La empresa informó que el equipo incluye una pantalla LCD de 3 pulgadas, que permite ver estas imágenes en 3D sin requerir anteojos especiales, además de un accesorio de 8" con esta misma tecnología.

Fujifilm prepara incluso una impresora que usará un papel especial, con una cobertura lenticular, para tener estas fotos en papel con una ilusión de tridimensión.

La cámara también puede tomar fotos en dos dimensiones (como un equipo convencional), y es posible configurar el zoom de cada lente en una posición diferente, para tener dos imágenes distintas de un mismo objeto, al mismo tiempo.

Fujifilm anunció que la cámara y sus accesorios saldrán a la venta proximamente en algunos países pero no informó su precio.

 

Basado en un artículo de Ricardo Sametband

 


Tags: cámaras digitales

Publicado por maf.1 @ 21:22  | ARTICULOS
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