Viernes, 21 de octubre de 2011

Este código fue creado y autoimpuesto por los propios productores de Hollywood nucleados en la M.P.P.A. (Motions Pictures Producers of America) ellos creían que el cine norteamericano había llegado a un punto en que debía autoregular sus contenidos y evitar así, la censura del gobierno federal. El impulsor del proyecto fue William Harrison Hays. Para comprender mejor las intenciones del código, es bueno conocer un poco más la historia de este hombre. William H. Hays (1879-1954) fue un prominente político del Partido Republicano, sus desmedidas ambiciones políticas lo llevaron a convertirse en el "zar moralista" de la industria del cine, creía que se debía establecer un estricto código de conducta para la producción de filmes que salvara a Hollywood de la censura gubernamental. Hays era hijo de fervientes presbiterianos y recibió una educación estricta y de valores conservadores, sus padres le prohibían fumar o tomar alcohol. En su carrera política fue presidente del Comité Nacional Republicano y Director General de Correos, nombramiento  al que renunció luego de un año para convertirse en el primer presidente de la M.P.P.D.A. (ahora llamada M.P.P.A.) cargo que ocupó hasta jubilarse en 1945.

Con su llegada a Hollywood se lo bautizó el "Caballero Blanco" la moralidad se hizo una cuestión de estado durante los años '20 en Estados Unidos, siendo foco del debate cultural, la industria y sus películas. En aquel entonces, Hollywood había alcanzado una fama de promiscuidad, juegos de azar y alcohol, hasta el punto de ser considerado como semillero de comportamiento inmoral. Justamente a comienzos de los años '20, la ciudad fue mecida por una serie de escándalos que provocaron la condena pública de diversas organizaciones cívicas, políticas y religiosas. En 1921 una de las estrellas más populares, el comediante Roscoe "Fatty" Arbuckle, fue acusado de violar a una joven actriz, Virginia Rape, quien murió luego por heridas internas. Aunque finalmente Arbuckle fue absuelto del cargo de homicidio sin premeditación, los reclamos de la decadencia moral de Hollywood se multiplicaron. Esto incluía agrupaciones feministas, religiosos, políticos, movimientos juveniles y agrupaciones reformistas, quienes exigían la censura de Hollywood.

Hacia 1922 el gobierno federal y los 36 estados consideraron la posibilidad de promulgar leyes contra la industria del cine, los bancos comenzaron a rescindir líneas de créditos y los medios masivos no hicieron más que alimentar el frenesí exagerando escándalos menores. Por temor a la censura del gobierno finalmente los productores decidieron autoregularse. Esto los llevó a William H. Hays, quien junto a Herbert Hoover y Hiram Johnson comenzó a trabajar en la idea de un código de regulación. Hays tenía muchos contactos dentro de los líderes de la industria cinematográfica. Tenía poderosas conexiones políticas y era considerado una autoridad legítima y religiosa, y sus conexiones con gente bien posicionada le convirtieron en la mejor opción para los productores.

Hays insistió que su función sea definida como "portavoz" de la industria, esto le concedió el poder de veto sobre las decisiones de la junta directiva de la MPPDA (Motion Picture Producers and Directors Association), que pronto se hizo conocida como la "Hays Office". Su sede central se instaló en Nueva York, lejos de la atmósfera creativa de Hollywood, pero cerca de las compañías de producción y de los bancos. Como portavoz de la industria, logró aplacar las críticas de la opinión pública. Tres meses después de tomar posesión del cargo, estableció estrechas relaciones con los principales bancos, que gracias a su intervención volvieron a concederle préstamos a la industria.

Hays se reunió con cada una de las organizaciones anti-Hollywood, desde los Boy Scouts hasta el Consejo Nacional de Mujeres católicas, logró persuadirlos para afiliarse a un comité de relaciones públicas de la industria del cine que aconsejaría a las compañías de cine. Luego de un tiempo algunas organizaciones finalmente dejaron el comité, alegando que era la "cortina de humo" de Hollywood.

Al comienzo dirigió su atención al mejoramiento de la imagen pública de la industria. Exigió a los publicistas que eliminaran referencias a los lujos de las estrellas que el público asociaba con la inmoralidad, como por ejemplo: coches caros o baños de champagne. Algunos actores prominentes conocidos como asiduos a fiestas pronto desaparecieron totalmente de las carteleras, las mujeres con reputaciones cuestionables fueron dejadas de lado, y las relaciones sentimentales entre estrellas fueron hechas públicas como matrimonios. Las cláusulas sobre moral pronto comenzaron a aparecer en los contratos de los actores, dando a los estudios la potestad de terminar contratos si los actores estuvieran implicados en escándalos.

Finalmente se trabajó en lo que sería una especie de reglamento federal para Hollywood. Para esto Hays invitó al religioso católico Martin Quigley y al Reverendo Presbítero Daniel A. Lord S.J. que a su vez estaban asesorados por otros religiosos. Se redactó este estricto código que, con la bendición del Cardenal de Chicago y la autorización del P.B. Lord entró en vigencia. Al comienzo se lo llamaba "The Production Code" hasta que luego se lo rebautizó como "El Código Hays".

Una vez puesto en vigencia, los dueños de los estudios se mostraron poco entusiasmados, aunque aceptaron que el Código fuera la regla de conducta para la industria, muchos resquicios les permitieron a los productores ignorar la aplicación de la medida. Hasta el año 1934, el Código Hays fue ligeramente efectivo en su lucha contra las peticiones de la censura federal. No obstante, todo se acabó cuando se extendieron las amenazas de boicots católicos a películas consideradas inmorales y se redujo la financiación de gente influyente como Amadeo Giannini del Bank of America, el principal financista de Hollywood. Entonces los estudios se vieron obligados a garantizar la autoridad de la MPPDA y la aplicación del Código Hays, creando un régimen relativamente estricto de autocensura que duró décadas (el Código tuvo vigencia desde 1934 y hasta 1967, para luego dar lugar al sistema de clasificación por edades que se usa actualmente).

Hay que decir que el código constituyó un sistema de censura, que prohibía la exhibición en Estados Unidos de la mayoría de las películas europeas o independientes que a menudo "violaban" la moral de Hollywood. Si bien fue derogado en la década del ' 60, bien se puede decir que su influencia llega hasta nuestros días.

EL CODIGO HAYS

Normas de autocensura implementadas oficialmente a partir del año 1934.


PRINCIPIOS GENERALES

1- No se autorizará ningún film que pueda rebajar el nivel moral de los espectadores. Nunca se conducirá al espectador a tomar partido por el crimen, el mal o el pecado.

2- Los géneros de vida descriptos en el film serán correctos, tenida cuenta de las exigencias particulares del drama y del espectáculo.

3- La ley, natural o humana, no será ridiculizada y la simpatía del auditorio no irá hacia aquellos que la violentan.


CRIMENES

1- El asesinato.

     a) La técnica del asesinato deberá ser presentada de manera de no suscitar la imitación.

     b) No se mostrarán los detalles de los asesinatos brutales.

     c) La venganza, en nuestros días, no será justificada.

2- Los métodos de los criminales no deberán ser presentados con precisión.

     a) Las técnicas de robo, de perforación de cofres y el dinamitado de trenes, minas o edificios no deben ser detallados.

     b) Se observarán las mismas precauciones en lo que concierne al incendio voluntario.

     c) La utilización de armas de fuego será reducida al mínimo estricto.

     d) La técnicas de contrabando no serán expuestas.

3- El tráfico clandestino de drogas y el uso de éstas, no serán mostrados en ningún film.

4- Fuera de las exigencias propias de la trama y de los personajes, no se dará lugar al alcohol en la vida norteamericana.


LA SEXUALIDAD

El carácter sagrado de la institución del matrimonio y del hogar será mantenido. Los films no dejarán suponer que formas groseras de relación sexual son cosa frecuente o conocida.

1- El adulterio y todo comportamiento sexual ilícito, a veces necesario para la intriga, no deben ser objeto de una demostración demasiado precisa, ni ser justificados o presentados bajo aspecto atractivo.

2- Escenas de pasión.

     a) No deben ser introducidas en la trama salvo que sean indispensables.

     b) No se mostrarán besos ni abrazos de una lascividad excesiva, de poses o gestos sugestivos.

     c) En general, el tema de la pasión debe ser abordado de manera de no despertar emociones viles o groseras.

3- La seducción, la violación.

     a) Nunca deben aventurarse en este dominio, más allá de la alusión, y esto únicamente cuando la trama no pueda evitarlo. Estos temas nunca deber ser objeto   de una descripción precisa. Incluso la descripción de la víctima debatiéndose ante la violación está prohibida.

     b) Nunca son convenientes para una comedia.

4- Las perversiones sexuales y toda alusión a éstas están prohibidas.

5- Nunca se tratará el tráfico de blancas.


LA VULGARIDAD

Abordando temas groseros, repugnantes y desagradables, pero no necesariamente malos, se deberá atender a las exigencias del buen gusto y se respetará la sensibilidad del espectador.


BLASFEMIAS

Las blasfemias intencionales y todo propósito irreverente o vulgar, están prohibidas, en todas sus formas. El personaje de Cristo debe ser tratado con respeto. Cristo no es tema para una comedia. Iguales reglas regirán en lo que atañe a la Santa Virgen.

El Código de Producción no dará consentimiento al empleo en un film de ninguna de las palabras de la siguiente lista: Dios-Señor-Cristo-Mierda-maldito-caliente-virgen-puta-maricón-hijo de puta-chismoso-infierno-condenado, tampoco chistes de W.C., historietas de viajantes de comercio y de hijas de granjeros. Condenado e infierno pueden ser usadas sólo cuando sean indispensables y necesarias a la representación, en un contexto histórico correcto, en una escena o en un diálogo, fundamentados sobre un hecho histórico o folclórico, o a raíz de una cita bíblica en su contexto, o una cita literaria, con la condición de que no se haga ningún empleo de estas palabras que no sea conforme al buen gusto.


EL VESTUARIO

1- El desnudo completo no se admite en ningún caso. Esta prohibición alcanza al desnudo de hecho, al desnudo de siluetas y a toda visión licenciosa de una persona desnuda a la vista de otros personajes del film. Se prohibe igualmente mostrar los genitales de los niños, comprendidos también los recién nacidos. Los genitales del hombre no se deben delatar, bajo un ropaje de bolsas o pliegues sugestivos. Si un tema histórico exige un pantalón ajustado, la forma característica de los órganos genitales masculinos debe ser suprimida en la medida de lo posible. Los genitales femeninos no deben delatarse, bajo un tul, ni en sombras, ni como surco. Toda alusión al pelo corporal, incluídas las axilas, está prohibida.

2- Las escenas donde los personajes se quitan ropas, deben evitarse si no son indispensables para la trama. En lo sucesivo queda prohibido mostrar mujeres quitándose las medias. Nunca un hombre deberá quitarle las medias a una mujer. No está permitido a los hombres quitarse el pantalón. Si el argumento lo exige, se lo puede mostrar con el pantalón ya quitado a condición, de presentarlo con ropa interior conveniente.

3- La exhibiciones corporales están prohibidas. Incluído el ombligo.

4- Los vestuarios de danza que permitan exhibiciones inconvenientes o movimientos indecentes durante la danza, están prohibidos.


EL BAILE

1- Las danzas que sugieran o representen actos sexuales o pasiones indecentes están prohibidas.

2- Las danzas que acentúen los movimientos indecentes serán juzgadas como obscenas. Todo meneo de caderas y todo movimiento del bajo vientre deben ser vigilados estrictamente.


LA RELIGION

Los ministros del culto en sus funciones de ministros no serán mostrados nunca bajo un aspecto cómico o crapuloso. Los sacerdotes, pastores y las religiosas, nunca se podrán mostrar como capaces de un crimen o de un amor impuro.


LOS DECORADOS

El buen gusto y la delicadeza deben regir la utilización de dormitorios. Se debe evitar dar demasiada importancia a las camas. Es preferible que las parejas casadas duerman en camas separadas. Si es imposible evitar una cama en común, no se permitirá bajo ningún concepto mostrar a una pareja en la cama.


TEMAS REPROBABLES

Los siguientes temas deben ser tratados sin pasar las fronteras del buen gusto:

1- El ahorcamiento o la electrocutación como castigos legales para un crimen.

2- El estrangulamiento.

3- La brutalidad y lo macabro. Toda alusión a la cópula de un hombre y un cadáver está prohibido y si se muestra una persona muerta, se debe evitar darle un aire seductor.

4- La marcación con fuego en animales y personas.

5- La crueldad visible hacia animales y niños. La palmada en el trasero está permitida si encuentra justificación en la trama. Nunca será aplicada sobre naldas desnudas.

6- La venta de mujeres, o una mujer vendiendo su virtud.

7- Las cirugías. Toda visión de un bisturí o una aguja hipodérmica que penetra la piel o la extracción de sangre están prohibidos. Las heridas deben mostrar un mínimo de sangre, incluso en las películas de guerra.


DECISIONES PARTICULARES SOBRE EL VESTUARIO

Se ha decidido que las medidas tomadas por el Código de Producción en lo que atañe al vestuario, el desnudo, y las exhibiciones indecentes, no se deben interpretar de manera de excluir escenas auténticas en países extranjeros que muestren la vida indígena, siempre y cuando formen parte integral de un film que describe exclusivamente la vida de los indígenas, a condición de que esas escenas no tengan nada de reprensible en sí mismas, que no sean empleadas en un film realizado en estudios, y que no subraye en modo alguno, las particularidades del cuerpo, del vestuario o de las ropas de los indígenas.


EL ALCOHOL

El uso de alcohol nunca debe representarse de manera excesiva. En la escenas de la vida norteamericana, sólo las exigencias de la trama y de las particularidades del personaje pueden justificar su existencia, incluso en ese caso, el realizador deberá dar pruebas de moderación.


DECISIONES PARTICULARES SOBRE LA SEXUALIDAD

Por respeto al carácter sagrado del matrimonio, el triángulo -- si se entiende por tal el amor de una tercera persona por otra casada -- será objeto de un tratamiento particularmente circunspecto. No se debe presentar a la institución del matrimonio como antipática.

Las escenas pasionales deben ser tratadas sin olvidar la naturaleza humana, y sus acciones habituales. Numerosas escenas no pueden ser presentadas sin despertar emociones peligrosas en los jóvenes, los enfermos mentales y los criminales. Incluso en el amor puro hay hechos cuya presentación ha sido siempre considerada por los juristas como peligrosa.

Cuando se trate de un amor impuro, de un amor que la sociedad siempre ha tenido por malo o que la ley divina condene, se deberán observar las siguientes reglas:

1) Un amor impuro nunca debe parecer atractivo o hermoso.

2) No debe ser objeto de una comedia o de una farsa, o utilizado para provocar risa.

3) No debe originar en el espectador el deseo o la curiosidad malsana.

4) No debe parecer justo ni permitido.

5) En general, no se lo debe detallar ni en el método ni en la manera.


DECISIONES PARTICULARES SOBRE EL DESNUDO

1) El efecto del desnudo, o del semidesnudo sobre los hombres y mujeres normalmente constituídos, y más aún, sobre adolescentes y enfermos mentales, ha sido reconocido con honestidad por los que hacen las leyes y los moralistas.

2) De donde se desprende el hecho de que la posible belleza de un cuerpo desnudo o semidesnudo no impide la inmoralidad de su exhibición en un film. Pues, a pesar de su belleza, el efecto de un cuerpo desnudo o semidesnudo, sobre un individuo normal debe ser tomado en consideración.

3) El recurso del desnudo o del semidesnudo con el simple propósito de sazonar un film debe colocarse entre las acciones inmorales. Es inmoral en su efecto sobre el espectador medio.

4) El desnudo en ningún caso puede ser de un importancia vital para la trama. El semidesnudo no debe traducirse en exhibiciones inconvenientes u obscenas.

5) Las telas transparentes o traslúcidas y las siluetas son con frecuencia, más sugestivas que un desnudo de hecho.


DECISIONES PARTICULARES SOBRE LA DANZA

A la danza se la considera universalmente como un arte y un medio de expresión de emociones humanas particularmente bellas. Pero las danzas que sugieran o representen actos sexuales, sean ejecutadas por una, dos o más personas, las danzas que tengan por finalidad provocar reacciones emotivas en el público, las danzas que originen el movimiento de los senos, o una agitación excesiva del cuerpo estando los pies inmóviles, son un ultraje al pudor.


R.P.Daniel A. Lord S.J. - Martin Quigley - Will H. Hays.


Publicado por emeaefe @ 1:42  | APUNTES
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Comentarios
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 25 de mayo de 2016 | 20:30

Excelente artículo.